La madre de Marco

15 abril 2008

Humillado


Mi jefe me ha enviado hoy a comer con un niño rico, un prohombre andaluz que administra el rancho de papá por obra y gracia de la Ley de Sucesiones. Un treintañero que se cuelga con chinchetas doradas el cartel de 'hecho a sí mismo' para maquillar la evidencia: no eres nadie sin la chequera familiar.
El pobre niño rico camuflaba las pérdidas de la empresa, la caída del beneficio, entre sorbos de vino refinado y balances de ejercicios fiscales. Y yo, bolígrafo en ristre, asumo mi rol de prostituto de la información, bufón de sus gracietas a cambio de un titular y un trozo de carne bien cocinada sobre plato floreado.
Nada nuevo bajo el sol, si no fuera por el momento-humillación. Ese en el que el nene rico escudriña al camarero, le hace una mueca de repugnancia y se mofa en su santo rostro porque no le gusta cómo ha pronunciado, en la lengua bárbara que parió la Gran Bretaña, el nombre de un postre de 16,5 euros. Y el camarero, qué menos, esconde sumiso la cabeza y se retira pasillo adelante, buscando unas cacerolas en las que relamerse la humillación.
El nene rico paga la factura y se despide con una sonrisa artificial. Tan vomitiva como la mía. Creo que el único digno en la sala era el camarero.

8 Comentarios:

  • Hombre, no te machaques. Al menos hay una diferencia: tú sólo tratabas de buscar un titular y de ganarte la vida. Él quería humillar a otra persona por tener más pasta. No te pongas a su rastrero nivel porque no sería justo contigo mismo.

    De todas maneras, te comprendo porque yo me como mucho el tarro con estas historias: sobre todo, con lo derivado de echar tierra editorial sobre hechos que son basura incuestionable. Algún día me pegaré el piro y daré, con dignidad, clases de literatura...

    Un abrazo, digno amigo.

    By Blogger Carlitos Sublime, at abril 16, 2008 10:13 a. m.  

  • He leído por ahí que eres periodista?

    La verdad es que si que se deben vivir situaciones "ficticias" por decirlo de alguna manera, pero piensa que los educadores, integradores, etc... tambien trabajamos con gente y eso hace que nuestro trabajo también sea así de ameno!

    Cada persona es un mundo, un espectáculo, una caja de sorpresas...

    Un beso muy fuerte!
    Felicidades por el blog, me gusta ! ! !


    Tina.


    http://info-social.blogspot.com

    By Blogger Info-Social, at abril 20, 2008 12:06 a. m.  

  • En otra ocasión, prueba a cuestionarlo, creo que son tan pedantes y tienen tantas ganas de salir en los paeles que hasta te lo permitiría. Y tú te quedarías más a gusto.

    Puedo soportar la frivolidad de los niños ricos, pero no soporto que humillen a nadie. Me puede.

    En el archivo de mi blog, en marzo, titulado " Alicia en el País de las Maravillas" relato una conversación que oí en una cafetería de un tipo de estos. Cuando tengas un rato tonto, échale un vistazo. Para llorar.

    Besos, Craso

    By Blogger Tesa, at abril 20, 2008 10:04 p. m.  

  • Seguramente lo sea, o por lo menos el camarero se a comportado en esta ocasión -menos mal- en desacorde con su ambiente... La pedancia siempre es una forma de esconder una falta de amor propio... Ya le quitarán lo que por otro lado roba... verás...

    By Anonymous Anónimo, at abril 22, 2008 11:52 p. m.  

  • Cuando alguien se refugia en su dinero para hacerse valer es que simplemente no vale nada.
    Totalmente de acuerdo con Mijel... una total falta de amor propio.

    By Blogger Puntoaparte, at abril 25, 2008 5:39 a. m.  

  • Ciertamente, comprendo que el recapacitar sobre el estilo de vida que lleva el nene rico te haga sentir un asqueamiento que te lleve hasta ti mismo, porque, al fin y al cabo, eras tú el que compartías mesa con él. Sin embargo, no creo que tengas por qué flagelarte porque, una cosa es segura, supiste ver quién era realmente y no te ha sabido vender la moto. Que tuvieras que aguantarle para ganarte la vida es harina de otro costal.

    Cuando yo me mezclo por desfortunas de la vida con personajillos así siempre me lo tomo como algo didáctico, en plan investigador. Es una forma de tratar de sacar partido.

    Besos.

    By Anonymous Paperboat, at mayo 01, 2008 1:00 p. m.  

  • Seguro que si el camarero le hablase todo el tiempo en inglés (aunque fuese con acento español) no hubiese entendido nada.
    Los complejos de inferioridad de esta gente siempre salen humillando a los demás.
    Ni caso, sufre la vergüenza ajena en silencio y poco más.
    Un beso!

    By Blogger Bea, at mayo 03, 2008 10:13 p. m.  

  • ¡¡Enhorabuena, merengue!!

    By Blogger CRISTINA, at mayo 05, 2008 8:13 p. m.  

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