La madre de Marco

11 junio 2007

2,84 euros

Me han cobrado 2,84 euros por una coca-cola. Para quienes hayan reseteado su memoria por un secreto inconfesable y borrado todo recuerdo previo a 2002, unas 472 pesetas del ala (evito la muletilla "antiguas pesetas", más que nada porque no recuerdo haber manejado nunca "nuevas pesetas"). Lugar: la cafetería de un hotel de la cadena Barceló. Como la ocasión merecía la pena y la maldad del redondeo ha acabado por anestesiarnos, así sin dolor, uno no repara en el atraco hasta unos minutos después, cuando lo ve impreso en el ticket. Allí estaba el recibito, blanquito, manchadito con tinta pringrosa: 2,84. Pagas con 3 euros y, claro, como en el establecimiento florecen las corbatas caras, incluso te da vergüenza recoger los 16 céntimos de la bandejita. Confieso que los atrapé. Vaaamoss...

He pagado más de 2,84 euros por un café (Carlitos Sublime recordará los sablazos de hasta 6 euros en cualquier esquina de la ancha Francia), por absurdos souvenires que acaban sepultados en estanterías, por un paquete de tabaco que se acaba fumando otro/a, por una copa que se diluye en cinco minutos... Lo he hecho, pero nada de eso evita que empiece a odiar al sector hostelero, granero de la inflación patria, escondite de catetos que están amasando fortunas camuflando estafas bajo tapitas de diseño (cositas pequeñitas en platos grandes).

Ejemplo práctico. ¿Cuánto cuesta en la Feria una jarra de rebujito? La friolera de 6 euros. ¿Cuál es el coste real? Según un profesor de mi máster (tranquilos, éste no enseña fotos en pompeta), no supera nunca los 80 céntimos. ¿Cuánto cuesta en Mercadona la coca-cola de marras (me he molestado en buscarla)? La botellita cotiza en las estanterías a 32 céntimos (precio para mí, pobre consumidor; imagino que Barceló se las llevará por miles y menguará).

Me declaro insumiso hostelero. Que se queden con sus copitas, sus refresquitos, sus tapitas y su parafernalia de camarero guay-velador megachupi-musiquita chachi-sablazo pluf. Que son 2,84, caramba. Lo que soy yo capaz de estirar 472 pesetas, que cabrían en un billetito azulito, pero no de 5 euros, sino de los de pesetas de Rosalía de Castro, que te miraba desde el ángulo izquierdo con una cara melancólica de "no me gastes, por favor". Tiempos modernos... ¡glub!

6 Comentarios:

  • Realmente es alucinante el atraco al que nos vemos sometidos continuamente y tremendo que hayamos olvidado lo que antes costaban las cosas y aceptado, sin parpadear, los nuevos costes...Que se trata de una coca cola o un café..alucinante
    Un saludo

    By Anonymous Anónimo, at junio 12, 2007 7:25 p. m.  

  • Mis amigos y yo vamos desde hace años a un bar donde dan bocadillos, raciones, crêpes, todo muy bueno.
    Bien, pues el cambio de pesetas a euros lo solucionaron poniendo una coma en el super tablón que tienen anunciando los precios.
    Ejemplos:
    Las crêpes de 300 pesetas pasaron a valer 3,00 euros.
    Los bocatas de 250 pesetas, 2,50 euros.
    Las papas bravas de 200 pelas a los 2,00 euros.
    El pulpo carísimo de 650 pelas, 6,50 euros.

    Todo arreglado con un coma. Muy fuerte.

    By Blogger CRISTINA, at junio 12, 2007 9:17 p. m.  

  • Bueno, pero quien le roba a un ladrón... :D

    By Blogger Carlitos Sublime, at junio 15, 2007 9:01 p. m.  

  • Insumisión hostelera ¡¡¡YA!!!

    By Blogger Carlitos Sublime, at junio 15, 2007 9:01 p. m.  

  • Y el ladrón eres tú, claro: tacitas, polos... ¡¡Jajajaja!!

    By Blogger Carlitos Sublime, at junio 15, 2007 9:02 p. m.  

  • Bueno por lo menos la liga la ganó el Real Madrid enhorabuena ¡ala madrid!

    En cuanto a la coca-cola no te preocupes lo mismo era una reserva especial para la cadena Barceló.

    Pero si la ocasión mereció la pena bien pagada que está.

    saluditos.

    By Anonymous Fontán, at junio 18, 2007 12:04 a. m.  

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